Hoja por Hoja :: Suplemento de Libros

Libraria, Libros QED, Libros sobre Libros, Libros, Editorial, Editoriales, Editoriales México, Derechos de Autor, Novedades Editoriales, Libros México, Edición, Literatura
 
Búsqueda avanzada  
Navegador
  año 9 | número 107 | Abril 2006 Inicio       Contáctanos  
 
Hoja por Hoja :: Suplemento de Libros

Libraria, Libros QED, Libros sobre Libros, Libros, Editorial, Editoriales, Editoriales México, Derechos de Autor, Novedades Editoriales, Libros México, Edición, Literatura
 

De oscuridades luminosas
Claudia Guillén

 

El dolor es un triángulo equilátero
Norma Lazo
México, Cal y Arena, 2005, 158 p.
ISBN 968-7711-29-9

El sufrimiento, el crimen, el abuso, la evasión, la coincidencia, el reconocimiento, la decrepitud son los temas que, abordados frontalmente por Norma Lazo desde una perspectiva poco común en las letras mexicanas, tejen las historias de Fabián y una niña frente al desasosiego de la realidad en la que habitan

En la literatura mexicana contemporánea no son muchos los autores que se atreven a abordar sin tapujos los temas “desagradables”, con la conciencia de que se escribe con búsqueda estética y no por simple provocación. Sucede con Norma Lazo quien, en su nuevo libro, El dolor es un triángulo equilátero, no teme narrar lo que su mundo interior le exige, por más escalofriante que parezca, y se interna con naturalidad en el tema del abuso, abordándolo en sus distintas manifestaciones —ya sea abuso sexual, violencia soterrada, o bien, desde la impunidad de los abusadores—. Con el fin de suavizar el impacto que representaría la exposición cruda de los hechos, Lazo recurre al simbolismo de la geometría. Así, el círculo envuelve al triángulo, y ambos se constituyen símbolos de una complejidad inagotable.
Los ejes de El dolor es un triángulo equilátero son dos niños que, a pesar de vivir su infancia en distintas épocas, se unen en el tiempo en una simbiosis de miedos y fantasías que les sirve para enfrentar el mundo adulto, que arremete contra ellos sin consideración. En este mundo adulto de la novela se desenvuelven personajes rebasados de violencia y desamor, cuya ética pareciera bordada en lo siniestro, lo indecible.
El relato se articula en dos planos: una suerte de prefacio traza el “Círculo”, donde se narra la historia infantil de Fabián, testigo de la violencia sexual ejercida por sus padres en la intimidad. Ellos ignoran que son observados y, en lo cotidiano, se desenvuelven con la naturalidad que dictan las tradiciones familiares. Por su parte, Fabián crea un mundo imaginario para refugiarse que, sin embargo, resulta insuficiente, pues el pequeño comete un crimen que trastocará el destino de quienes lo rodean.
Pasan los años.
En un segundo plano —el “Triángulo”—, la hija de la portera del edificio donde suceden los hechos conoce a un Fabián ya hombre. Él le comparte su imaginario con el fin de que la niña encuentre en él cobijo y así pueda huir de los constantes abusos de su madre, de un hombre mayor que la ronda y de los demás inquilinos del edificio.
En la atmósfera gótica del viejo inmueble transita una serie de ancianos decrépitos, cabezas desmanteladas por el ocio, que, incapaces de reconocer cualquier forma de nobleza, inventan historias perversas sobre la relación entre Fabián y la niña maltratada. Al perseguirla, al envolverla en la maledicencia, desencadenan conflictos cuya motivación, entre otras cosas, es la envidia que les despierta quien encarna una edad para ellos perdida. Liderados y manipulados por una anciana de mente sinuosa, los personajes lo carcomen todo hasta desvencijar la esperanza que resta en los inquilinos y que aún no había sido consumida por el paso de los años.
El recuerdo de Fabián, artista de la lente, representa la estética, el buen gusto. Sin embargo, al faltar él aparece otro joven, dueño de una naturaleza opuesta, que habita el departamento de Fabián y se apropia de sus cosas, posiblemente hasta de sus pensamientos. Se trata de un repartidor de pizzas, por lo que apenas cuenta con unos pesos y algunos trapos para vivir. A partir de su llegada al edificio empieza a experimentar pequeñas transformaciones, hasta que su visión del mundo cambia radicalmente.
Habitante de un universo sórdido, donde no tiene amigos de su edad con los cuales convivir, las únicas relaciones gratas de la hija de la portera son, primero, Fabián y su novia, y después el repartidor de pizzas. Oprimida entre el hostigamiento de su madre, las miradas trastocadas de la anciana que la vigila y la persecución lasciva y permanente de un hombre maduro, la niña asume un carácter provocador, impertinente. Su rostro expresa un cinismo que se alimenta del resentimiento y de sus pulsiones por sobrevivir. Su único escape posible es adentrarse en el mundo de fantasías que le compartió Fabián.
Tras un planteamiento tenso donde la oscuridad adquiere tonalidades luminosas y la sordidez arranca sensaciones de ternura, la ágil y accesible prosa de Norma Lazo teje una trama que sorprende por el manejo de las estructuras. En ella se intercalan el mundo de la fantasía y el del abuso infantil con una naturalidad que estremece. Sólo gracias a este juego de contrastes, el lector puede alcanzar algunos remansos durante una lectura trepidante, plena de emociones y sobresaltos.
Autora también de El horror en el cine y la literatura, Noches en la ciudad perdida y Los creyentes, la voz de Norma Lazo es portadora de un universo muy particular, que invita a transitar por caminos no del todo gratos aunque sí atractivos, porque representan esa parte siniestra y oscura, en suma, una de las esencias de nuestra condición humana.

Claudia Guillén es narradora y promotora cultural. Su obra más reciente es la compilación de Un hombre a la medida (México, Cal y Arena, 2005)



 
Version para Imprimir Envia a un amigo
imprime
el texto
recomienda
esta página


Cenotafio de Beatriz Eve Gil

Llegó oscura la mañana Susana Corcuera



Escribas | Sergio Pérez Cortés
Reseñado por Gabriel Martínez Meave


Historia general de la ciencia en México en el siglo xx | Ruy Pérez Tamayo
Reseñado por Marcelino Cereijido


Historia a contrapelo. Una constelación | Adolfo Gilly
Reseñado por Massimo Modonesi



 
   

Comentarios
No hay comentarios todavía


*Nombre:
Correo-e:
Notificarme de nuevos comentarios en esta página
Ocultar enlace de correo-e
*Texto:
 
Powered by ScriptsMill


 
Subir



 
 
 
 
Hoja por Hoja es una publicación de Libraria, SA de CV.
Pitágoras 1143-E, Del Valle, 03100, México DF. Teléfonos y fax: +52 (55) 5335 1213 o 5335 1214